Patrimonio artístico

El Colegio Jesús-María de San Gervasio es un centro que tiene más de 120 años de historia y que abrieron a finales del siglo XIX, en el año 1894, las Religiosas de Jesús-María, congregación francesa de Lyon, fundada en 1818 por santa Claudina Thévenet (M. Mª de San Ignacio). No es el primer colegio de esta Institución en España: le precedió el de San Andrés del Palomar -actualmente un barrio de Barcelona -, abierto en 1850. Allí se construyeron una grande y bonita casa, escuela y capilla. Las revoluciones sociales y obreras, especialmente en este pueblecito muy industrial, pusieron en peligro la estancia en ese barrio y las religiosas pensaron en trasladarse a un lugar más seguro.

Eligieron la parte alta de Barcelona, ??bajo el Tibidabo, y donde se proyectaba una grandiosa urbanización. Se compró «el Hotel Tibidabo», hotelito de reposo con extensos jardines y huertos. Las obras de edificación empezaron el 2 de noviembre de 1892, dirigidas por Enric Sagnier Villavecchia, uno de los más prestigiosos y fecundos arquitectos de la época, y con los excelentes constructores Barba. Responde al tipo de «colegio inglés».

Día a día iba creciendo la hermosa silueta de San Gervasio con su escalinata central, sus amplios ventanales góticos, los cuerpos laterales.

La iniciadora de la obra y en buena parte su artífice, fue la Superiora provincial de España en aquellos momentos. Ella y las demás religiosas querían que además de por el ambiente y la enseñanza, las alumnas fueran educadas en el amor por lo bueno y lo bello. Así, no sólo cuidaron el exterior del edificio sino también la decoración interior; contó con buenos artistas, como se puede leer en la obra de F. Rogent: Arquitectura moderna de Barcelona, ??editada en 1897, donde valora varias piezas artísticas del colegio como, por ejemplo, «El salón del obispo», con un suelo majestuoso y pinturas de Truyols y Bargalló (hoy en día, sala de Profesores). Tuvo la suerte de contar con verdaderas artistas entre las religiosas de la comunidad, especialmente la M. Esperanza Mas de Xexás, autora de las decoraciones de varias salas, de cuadros y tapices.

Como es normal, con tantos años se han hecho diferentes variaciones en el primitivo proyecto del arquitecto, y se han cambiado algunos ambientes, como, por ejemplo, el salón de actos, acabado en 1904, la sala de visitas de las alumnas, una primitiva capilla y la capilla definitiva, muy artística y con órgano que se pudo inaugurar en 1920, aunque renunciando a la altura prevista, reducida a dos de los tres pisos proyectados, para hacer en la planta baja varias salas y clases.

Se hizo el traslado desde San Andrés en varias etapas, según el espacio y lugar que iba siendo habitable. Las primeras en ir fueron las niñas pequeñas que, con sus maestras, quedaron instaladas en la casa-hotel, ya bien dispuesto como internado y colegio, el 26 de abril de 1894. La inauguración solemne del edificio nuevo se hizo el 3 de julio del mismo año. .
Pensado el colegio de San Gervasio para internado de unas 200 alumnas, más algunas pocas mediopensionistas y menos externas, al ir creciendo el número, se hicieron adaptaciones para poder admitir más, pero hasta la Guerra de 1936, apenas se sobrepasó este número. Lo que sí avanzó cada vez más fue el plan de estudios y número de materias que se impartían. En 1922 ya se establecen los estudios de Bachillerato. Una alternativa eran los cursos de economía doméstica, Cruz Roja, contabilidad, mecanografía, taquigrafía. Todo queda interrumpido con la Guerra Civil de 1936 que obligó a las Religiosas a abandonarlo todo durante este tiempo. El gobierno utilizó el edificio como hospital.

Terminada la guerra, todo se fue recuperando, adaptando y mejorando. El internado fue disminuyendo, mientras crecía el número de alumnas externas y se hacían nuevas adaptaciones o construcciones. Pronto fueron 500; el número culminante se tuvo en el curso 1985-86, con 1.614 alumnos (chicos y chicas). Después tuvieron que reducir el número de admisiones cuando la Ley obligó a un número limitado por curso. Hoy en día todo sigue según las ordenanzas oficiales.

Desde la fundación, la casa de San Gervasio ha sido Casa Provincial de las Religiosas de Jesús- María, hasta la actual restructuración de las provincias de España.

N.B. Para quien quiera conocer más el estilo y la historia del Colegio de San Gervasio, que consulte el libro publicado en 1994, «Cent anys sembrant” (Cien años sembrando), publicado cuando se celebró el año del centenario.

Enrique Sagnier Villavecchia, Arquitecto (Barcelona, 1858-1931)

Nace en Barcelona el 21 de marzo de 1858 y muere el 2 de septiembre de 1931. Estuvo entre el escogido grupo de arquitectos que tuvieron la ocasión de construir el gran espacio que quedaba entre las Murallas medievales y Collserola, la Gran Barcelona del siglo XX dentro de las pautas del Modernismo, y fue el arquitecto que a su muerte dejó la mayor cantidad de obras edificadas. Gozó de un gran reconocimiento público así como de una clientela fiel entre la burguesía y las órdenes religiosas. Su obra iniciada en el Modernismo con variantes del arte gótico, se puede apreciar , por ejemplo, en la Sede Central de la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros. Mas tarde pasó por formas francesas (1904) en la Torre Arnús, en la falda del Tibidabo.

Construyó el Palacio de Justicia de Barcelona ( 1877-1919 ), la nueva Aduana frente a las Atarazanas, el Templo del Tibidabo, la iglesia de Pompeya, el Colegio de Jesús-María (1892), etc., y numerosos edificios de viviendas en el Eixample barcelonés: la casa Pons Serra en el Paseo de Gracia, la casa Juncadella en la Rambla de Cataluña etc…
El colegio de Jesús-María en San Gervasio, de aspecto neogótico, responde a la tipología habitual del “college” como gran edificio aislado, en medio de un jardín. Estructurado en torno a un patio, utiliza el ladrillo visto con algunas aplicaciones ornamentales en piedra. Aunque no faltan ejemplos de colegios proyectados siguiendo el lenguaje clásico, lo más frecuente es el aspecto neogótico, y este edificio es uno de los mejores ejemplares.

Enrique Sagnier fue un profesional solvente, un técnico que resolvía de forma práctica las necesidades del propietario. Dentro del eclecticismo que caracteriza al Modernismo, Sagnier es tal vez el más ecléctico de todos ellos, combinando estilos que van del neomedievalismo al neogótico.

La proyección exterior hizo que muchos planos de obras de Enrique Sagnier , se encuentran en los Archivos del Vaticano por corresponder a edificios religiosos, por toda España : capillas, altares, residencias.

Cuatro lámparas de Gaudí inéditas

El arquitecto y catedrático Juan Torras Guardiola, hijo de San Andrés, construyó para las monjas una iglesia de estilo neogótico que actualmente es la parroquia de San Paciano y en la que hubo un altar con un gran retablo proyectado por Antonio Gaudí. Un Gaudí muy joven (1879) que siguió el estilo de su amigo y maestro Juan Martorell Montells.
En el presbiterio, además del altar y el retablo (retro tabulum), se colocaron cuatro lámparas colgantes adheridas al muro, hechas de madera sobredorada con la representación de un pájaro ceñido por una serpiente.

En 1890 las religiosas de Jesús-María vendieron el colegio y la capilla a los Hermanos Maristas y se instalaron en el recién construido gran colegio del paseo de San Gervasio. Con todo, algunos elementos de la capilla de San Andrés fueron trasladados el nuevo colegio. Entre otros, las cuatro lámparas de madera dorada del presbiterio de la capilla, elementos gaudinianos. Dos de ellas se hallan situadas en el vestíbulo de la capilla y dos en la sacristía. Afortunadamente, porque la capilla de San Andrés fue incendiada en el curso de la Semana Trágica de julio de 1909 y se perdió el altar de Gaudí del que sólo queda una fotografía en el archivo del Colegio de San Gervasio con el epígrafe “La chapelle de Saint André en grande fête”. 

Una mesita de Gaudí
En la Sala de Santa Cecilia, actualmente sala de reuniones, se encuentra una mesa elaborada en “trencadís” (mosaico), propia de jardín, en la que se ve una inscripción: “A LA M.P.S. SEBASTIÁN”, que es una dedicatoria a la Reverenda Madre Provincial San Sebastián, fundadora y primera Superiora Provincial de España.

Las letras son parecidas a las que hay en el pavimento de la actual parroquia de San Paciano, que fue la capilla del primer colegio de Jesús-María en España, en el barrio de San Andrés.
Examinada cuidadosamente por Dr. Juan Bassegoda Nonell, gran experto de la persona y de la obra de Gaudí, no dudó que era una obra inédita del gran arquitecto Antonio Gaudí. Sacó algunas fotografías y publicó un interesante artículo sobre ella en la revista TEMPLE de la Sagrada Familia.